Historias de San Valentín

Historias reales y muy humanas, pero no tan clásicas.

 

No es que esté deprimido, parece estúpido, pero no logro deprimirme.
pero si estoy muy triste, motivos tengo.

Pero bueno, si bien no estoy seguro, el mandato es seguir viviendo y escribir me hace bien pero hasta eso me duele, no quisiera que me haga bien, será por el chico que hay aun en mí.

Pero sigamos.

Aquí les presento mi, casi empalagosa, mirada sobre tan particular fecha.

Alfonsina

Lector 1: ¿Se habrá vuelto romántico?
Lector 2: Difícil que los chanchos vuelen.
Lector 3: Con precaución, démosle una oportunidad.

El autor: Tal vez no como uds esperan, pero si con mucho realismo.
Amor, deseos y pasión suelen confundirse.

amores 3

En las historias que voy a relatar, en dos de ellos, el protagonista fue mi tío Eulogio cuando era joven y un tanto atropellador y con una filosofía muy particular sobre las relaciones.

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En la tercera historia, los personajes fueron otros y de alguna manera fui testigo de los hechos.

Las historias sucedieron en la época de los 60s cuando había tantas guerras y amenazas de más guerras aun, como ahora, como antes y como será siempre.

La primera de las historias, no relatadas cronológicamente, con mi tío Eulogio de protagonista, sin duda es un relato tierno y algo lírico que de alguna manera enternece, trataré de relatarla tal cual me lo contaron.

Cito:
¨Y me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido

infiel 2

Fue la noche del Lunazo kennedyano.
y casi por compromiso
se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos

Le musité al oído mientras ella estaba como embelesada mirándome

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¨Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus heces a dejar
y otra vez con ellas a tus cristales
sucios dejarán

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Y aquéllas que el vuelo refrenaban
tus bombachas y mis calzones ensuciarán
aquéllas que aprendieron a jodernos
ésas guachas ¡volverán!
madreselvas
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias de bichos a llenar,
y otra vez a las tardes, aun las más hermosas,
sus bellas flores arruinarán

Y aquéllas, cuajadas de pis de ratas,
cuyas gotas nos hacían temblar
y al caer, como lágrimas del día
ésas guachas ¡volverán!

Volverán al putiar en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará

pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora al Dólar ante su altar,
como yo te avisé, desengañate
¡¡Ésas guachas volverán!!¨¨

***

Esta otra historia nos muestra que mi tío Eulogio, eterno y empedernido romántico, sin embargo, siempre vivió con los pies sobre la tierra y cuando la cosa se terminaba, se terminaba.

Ni siquiera les dedicaba una mirada de despedida.

Satisfechos sus deseos, la abandonó, ¿que más da?

Juguemos con la imaginación…

Podemos imaginar los pensamientos y los sentimientos de la abandonada.

¨Sentí tus manos sujetarme con firmeza

sentí con que ansia me llevaste a tus labios

aunque estaba algo fría, no te importó

se que no soy tan agradable estando así

pero mi dulzura es una droga para vos

llenaste tu boca de mí, me saboreaste

entornando los ojos tu lengua rozó mi boca

fueron instantes, lo sentí como una eternidad

sabía que me dejarías vacía, era lo habitual

las como yo, sabemos nuestro destino

usadas, disfrutadas y echadas a un costado

hay quienes quieren algo más de nosotras

pero es inútil que quieran reciclarnos

ya nunca seremos las mismas

fui deseada y me compraste, no me arrepiento

fui el centro de tus deseos, fui tuya sin reproches

es el destino de las como yo, nacimos para eso

ni siquiera voy a merecer una última mirada tuya

sin embargo en esta última gota que quedó de mi

en esta última gota que nadie ya quiere

ahí quedó mi esencia y mi triste final

¿Pero por qué triste?

cumplí mi destino

alcancé todo aquello para lo que fui creada

Es mi destino, solo soy una botella de Coca cola¨.

coca-cola-man-dog

————————————————————-

En la siguiente historia conocí personalmente a los protagonistas y hasta los traté.

Amores extraños

amor 4

Rara historia esta, es la historia de un momento en la vida de un muchacho al cual llamaré Musculito, de tal vez unos 30 años y de una chica de edad indefinida, que tenía la particularidad de sufrir el síndrome de Dawn ; mogólica ; Como se las solía llamar por entonces.

Yo era pibe aun y por diversas cuestiones, entre ellas la de que por ahí vivía y hacía changas, solía andar por la zona neural de Chacarita ; Avenida Federico Lacroze  entre  Av. Forest y Avenida Corrientes, en Bs. As.

mapa-chacarita

imperio de la pizza

Recuerdo a Musculito, nunca supe su nombre real, un tipo pinton de mediana estatura, siempre enfundado con un Blazer azul, botones marineros y con un escudo en el bolsillo superior, pantalones de gabardina gris y mocasines Cherokee ; Conjunto muy de moda en esos tiempos ; pelo negro abundante, lacio, peinado con fijador y raya al costado.

mocasines

Él pasaba en forma habitual por ahí, no se donde vivía, también solía tomarse un café y charlar con los amigos, sobre todo junto al kiosco de cigarrillos y el puesto de diarios que yo solía atender.

Así que puedo decir que era un personaje conocido y habitué de la zona.

Un buen día apareció por esa esquina una chica mogólica (con síndrome de Dawn), lo hacia un par de veces por semana y se quedaba a charlar durante un buen rato, lo hacía conmigo también.

Pasó a ser un nuevo personaje de la fauna que allí paraba o mejor dicho se sentaba junto a las mesas que había en la vereda del bar de la esquina.

No fue raro entonces que se conocieran con Musculito.

Sin duda simpatizaron y Musculito un buen día le compró un chocolatín en el kiosco, que a veces yo solía atender en reemplazo del dueño cuando este se ausentaba por alguna causa.

No se porqué, pero cuando recuerdo cosas de esas épocas, siempre lo hago en el otoño o invierno, cuando el anochecer temprano me envolvía en su magia.

Eso se repitió una y otra vez, nada que me llamará demasiado la atención.

Un día escuchando las charlas varias que se desarrollaban por ahí, uno comentó, ahí se van Musculito y su novia para la plaza (se refería a la plaza de los Andes), que comenzaba a una cuadra y abarcaba como tres de largo.

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Esto merece una aclaración, la plaza de los Andes hacía las veces de bosque de Palermo local, muy arbolada, con grandes arbustos y plantas varias, era el refugio de los enamorados al anochecer.

A partir se ese día le prestaba más atención a sus encuentros de, digamos, un par de veces por semana.

La chica, cuando él llegaba, se señalaba la entrepierna y le decía ¨chocolata¨.

Musculito le compraba el chocolate y se iban felices para la plaza.

Cuando por cuestiones del devenir de la vida yo dejé de parar ahí, dejé de verlos ; Así que nunca supe en que terminó aquello o cuanto duró.

Nunca fue motivo de mayores comentarios entre los habitues del lugar ; No era algo mal visto o que causará molestias en nadie.

Musculito la trataba muy bien y la chica parecía feliz.

No se como se vería eso hoy en día, ni se si se lo consideraría un delito.

Solo se que ambos se atraían de alguna manera.

¿Habrá sido amor?

Quien sabe…
¨rubenardosain.wordpress.com¨

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