¿Poder o ideología?

ideologias 5

Poder e ideología no se llevan bien

Abrazar una ideología o una religión pueden servir para alcanzar el poder, incluso bastar, pero se transforman en un lastre para mantenerlo.

¿El motivo?

Vuelven rígido al que los profesa

Subirse a un tigre es más fácil que mantenerse arriba de el.

El ejercicio del poder requiere flexibilidad ; No estoy hablando de mostrar flexibilidad pareciendo  débil o comprensivo, sino de ser hipócrita y mentiroso.

Generalmente las personas mas rígidas, no se si en sus creencias o simplemente en sus dichos, son las que más están alejadas del poder o de alcanzarlo.

Los más hábiles o más inteligentes, jamás se la creen, saben que el poder siempre es prestado ; En cambio los imbéciles, desubicados o trastornados, se auto convencen o los convencen que el poder emana de él. Hasta que la realidad lo despierta de un cachetazo

Es un error creer que todos estamos ansiosos de tener poder, el primer esclavo del poder es el que lo ejerce.

El poder trae muchas obligaciones y no todos disfrutamos con las obligaciones.

Lector 1: Pero el ejercicio del poder trae muchos privilegios, e incluso impunidad.

Lector 2: Manejar las riendas da una sensación muy agradable y alimenta al Ego.

El autor: Estamos de acuerdo, pero eso es solo lo que está puesto en uno de los platillos de la balanza ; El asunto es que la balanza tiene 2 platillos, y el otro platillo es como un espejo del primero, que va equilibrando el sistema, y la búsqueda del equilibrio es una ley fundamental de la naturaleza.

Nada ni nadie puede escapar a ella.

Lo podemos visualizar también como si fuera un péndulo. Cuanto más se aleja el péndulo del centro de equilibrio hacia un cuadrante, tanto más se alejará del equilibrio, cuando retorne hacia el otro lado.

Y cuanto más se la crea el poderoso, más va sufrir sus efectos, o su indefectible pérdida.

Cuentan que el poderoso Gengis Khan, les exigía a sus médicos, bajo pena de muerte, que le otorguen la vida eterna ; No era solo por el hecho de perder la vida, en definitiva era un guerrero, sino por perder el poder.

Y lo perdió sin duda y sufriendo más que otros mortales, es que según él, perdía mucho más que los otros.

Si hubiera sabido o podido, retirarse a tiempo del poder, no hubiera perdido tanto al morir.

Lector 1: Pero lo hubiera perdido antes.

Lector 2: Parece que no lo pensó.

El autor: No crean, no es lo mismo perder que otorgar o donar, el sentimiento es otro.

Ser despojado de algo, se siente como ser violado.

Lector 1: ¿Y a que viene toda esta filosofía barata?

Lector 2: Como nunca tiene nada útil que hacer y nada de ganas de hacerlo, delira como para justificar que está vivo.

Lector 3: Avisémosle que no pierda tiempo, ya que no lo va a lograr.

El autor: En realidad esto es como un preludio a la cuestión que motiva la nota.

Lo que voy a analizar, es ciertos comportamientos y filosofías en cuanto a la búsqueda del poder en Argentina, pero que de ninguna manera es privilegio únicamente nacional.

Y aclaro que es argentino, porque va a ir con nombres.

Supongo que ya se deben estar maliciando para donde rumbeo.

Si, voy hablar de esa muy pesada cruz que cargamos los argentinos hace setenta años, llamada peronismo, devenido actualmente en cristinismo ; Tuvo variados nombres, pero la esencia es siempre la misma.

Podría ser visto como un partido político, pero no lo es ; Ellos se describen a si mismos un ¨Movimiento¨, yo los describo como una organización tipo ¨La cosa nostra¨, o mejor aun, como una triada china, por su estilo de acabar con los posibles sucesores.

No tienen ideología alguna, eso les permite mucha flexibilidad para adaptarse a los delirios del Capi de tutti Capi, del momento.

Esto le facilita el trabajo al jefe de turno, tenga la posición que tenga en cualquier tema.

Sabe que manejando el sello y la caja los tiene domados sin resistencia alguna ; Pero a su vez sabe que lo van a tirar al arcón de los recuerdos en cuanto pierda la caja y el sello.

Los líderes peronistas en esos casos son más efímeros que el P4CD en ajedrez, lo sacrifican por cualquier motivo, son desechables igual que su tropa.

Esperar lealtades entre ellos es como esperar piedad de un cocodrilo hambriento.

Estamos en uno de esos momentos en la Argentina ; Cristina está por perder la caja y el sello de aprobado.

El líder que se encarame, puede tener cualquier ideología, a nadie le importa, la única condición que debe cumplir es tener el sello de aprobado y la caja sin control.

Esto que cuento es suponiendo que gana la elección presidencial el candidato partido del gobierno, que tiene como nombre de fantasía, ¨Frente para la victoria¨ ; eso le daría a la Cristina, tal vez un año más de su fantasía de poder eterno, hasta que su ¨fieles seguidores¨ se olviden hasta de su nombre.

La cosa se le complica si gana la oposición y pueden hacerlo sin duda.

Sin jefe a la vista, sin sello de aprobado y sin caja, la bolsa de gatos que son habitualmente, se vuelve de proporciones cósmicas.

El frente para la victoria, en no más de un año se disuelve, y vuelven a sus antiguos nombres.

Sus fieles seguidores de la agrupación La Cámpora, sin ideología alguna y sin paga, dejaran de ser fieles.

Es la parte débil de tener seguidores poco románticos y a los que nada les importa, salvo los machacantes.

Si hay un lugar donde merece ser colgado el lema que está cincelado en mármol, en el frontispicio de la UVC (Universidad de villa Caraza, fundada por mi tío Eulogio, ¨Money is power, the rest is bullshit¨, es en la sede de ¨La Cámpora¨.

♣ Rubén Ardosain ♣

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