El amor para un ciruja

vagabundo 5

Noté que en estos blogs, hay mucha falta de contenido.

Demasiada pegatina de cosas intrascendentes, o sin sentido.

Poca creatividad y aportes personales casi nulos.

En fin, seguiré con lo mío y mis propias intrascendencias.

Lector 1: Lo que no deja de ser una pésima noticia.

Lector 2: Habría que multarlo al menos.

El autor: Menefregan sus críticas y aquí va esta novela romántica como respuesta.

Tal vez algún editor nada exigente, se interese en ella.

El amor para un ciruja                      

Rubén encontró los restos de un libro ; solo se alcanzaba a leer el primer capítulo, en realidad solo algunas hojas.

La historia era terrible y bien llevada.

Los últimos párrafos lo hicieron meditar : ¿Que otra cosa más terrible podrían a uno pasarle, después de perder el dinero, la guerra, el amor y los amigos?

Eso había escrito la autora y seguro las colocó por orden de importancia a las desgracias y se veía lógico

Linda; Así firmaba

No escribía mal ; pero…….

Pensó ; ¿que cosa mas terrible me podría pasar?

Su respuesta surgió de inmediato ; tener que leer el resto del libro y una sonrisa apareció en su rostro de facciones que se adivinaban delicadas.

Su sarcasmo parecía seguir intacto

Una sonrisa pícara era esa ; Claro que quería leer el resto del libro, pero nunca podría comprarlo

La escritora, Linda se llama, no escribe para pobres

Tomó su bolsito con las pocas cosas que tenía en este mundo ; bebió un nuevo trago directamente del pico de la botella de vino y se encaminó hacia el furgón del tren.

Pensaba en voz alta ; Cuantas historias terribles les pasan a las personas ; su propio mundo era tan simple.

Canturreando subió al furgón ; ¿su destino?….. incierto

Que más daba

Hacía frío esa noche ; Rubén encontró una chapa metálica dentro del furgón y comenzó a preparar un fuego para calentarse un poco ; tenía hambre y frío

Encontró algunas pocas cosas para quemar ; seguía conservando los restos del libro

Pero no se atrevía a quemarlos ; le parecía un sacrilegio ; no podía olvidar a esa autora.

Soy un idiota pensaba ; estas hojas no tienen ningún valor ; ¿por qué me aferro a ellas?

El cansancio, el hambre, el frío y el vino, lo terminaron por vencer

Despertó con el día ya establecido ; el Sol pegaba fuerte, así que no tenía frío ; solo hambre.

El hambre hace tiempo era su compañero

El tren se detuvo ; no sabía donde estaba ; pero parecía una gran ciudad

Se bajó del furgón y comenzó a recorrer los alrededores buscando algo de comer en las bolsas de basura que encontraba al paso

La gente tiraba cada vez menos restos de alimentos y la competencia de los perros vagabundos era muy fuerte

Encontró al menos una maquinita de afeitar desechable; se la veía bastante usada ; pero consideró que estaba suficientemente buena para él

Con la ayuda de un espejo roto que llevaba consigo y un poco de agua del cordón de la vereda, se afeitó razonablemente bien

Había caído muy bajo ; pero no tanto para no querer estar presentable, al menos en cuanto a la afeitada

Sintiéndose mucho mejor ; se dirigió a lo que parecía el centro de la ciudad

Se encontró al rato, frente a las puertas de un gran hotel ; había mucha gente reunida allí

Curioso se acerco un poco mas y resultó que era la presentación de un nuevo libro de una escritora, que ahora supo muy famosa ; ¡¡LINDA!!

Así la conocían o así por lo menos rezaban los carteles a la entrada

Recordó el nombre ; era la misma que escribió el capítulo I de ese desecho de libro que llevaba como un tesoro junto a su corazón

Con mucho trabajo se fue acercando a la entrada principal ; la gente se apartaba de él ; no debía oler muy bien pensó

Los de seguridad no le permitieron acercarse mucho más a la escritora

Linda repartía sonrisas y autógrafos ; la adoraban

Rubén la contemplaba arrobado, era hermosa ; como la gente se había apartado un poco de él, quedó solo en medio de un círculo que hacía que fuera muy visible

De pronto Linda lo miró al vagabundo ; le llamó la atención su aspecto y la calidez de su mirada

¿Que hacía un ciruja ahí?; ¿Qué le podía importar la presentación de su nuevo best seller?

Siguiendo un impulso, se acerco al ciruja

¿Puedo ayudarlo?, le preguntó

Su voz sonó extrañamente dulce

Miré –le contestó Rubén bastante turbado– ; quisiera el resto de este libro y extendió las sucias hojas que llevaba consigo

Linda las tomó en sus manos y comprendió en seguida ; eran de un antiguo éxito suyo ; el primer capítulo de ¨Otros tiempos¨

Libro muy premiado

–Lamento no poder complacerlo– le dijo al ciruja

–No tengo ningún ejemplar a mano

Pero puedo darle algún dinero para que pueda comprarse un poco de comida–

Linda, no bien terminó de decir esto se arrepintió

La cara del ciruja se puso roja de la vergüenza

Balbuceando palabras sin sentido, Rubén comenzó a retirarse, moviéndose como desorientado

Linda tenía demudado el rostro ; había ofendido a ese hombre, que la miraba con adoración

Era habitual para ella que la adoraran, pero ese vagabundo transmitía algo totalmente diferente a lo que ella estaba acostumbrada

Olvidada totalmente donde y para que se hallaba ahí, llamó a uno de sus guarda espaldas y le ordenó : –Siga a ese ciruja y averigüe donde para–

Giró sobre si misma y le ordenó a su secretaria, –Matilde consígame un ejemplar de ¨Otros tiempos¨–

Matilde la miró llena de curiosidad ; hubiera jurado que los habitualmente duros ojos de su jefa, estaban humedecidos

Parece que todavía es humana después de todo. pensó.

Linda estaba como desorientada

¿Que le podía importar a ella ese ciruja?

¿Por qué quiso correr detrás de él?

Se recompuso como pudo

Pero una garra le oprimía el corazón.

Mientras tanto, Rubén sentía todavía como fuego los ojos de Linda sobre él……

De pronto comprendió cual era su verdadera situación y lo que el representaba ahora para los demás

No siempre había sido así, pero eso había quedado muy atrás en el tiempo

Simplemente fue rodando en su caída, perdiendo todo tipo de ilusiones

Por una mujer cayó en este estado y ahora otra mujer le mostró hasta donde había caído, y sin anestesia aplicada además, por ninguna de las dos

Pensó que debería alejarse aun más de ellas, definitivamente no le sentaban bien

No había rencor en el, solo una inmensa tristeza

**

El autor: –Podría terminar aquí la historia ; cada personaje seguiría su camino y esto solo quedaría como una anécdota que todos ellos quisieran olvidar

Pero tal vez la historia continúe bajo la visión de los otros personajes

Tal vez la vida se empeñe en no dejarlos olvidar lo que pasó y se abra una bifurcación en el tiempo para juntarlos nuevamente

Nuevamente se abre el eterno interrogante

¿El autor maneja la vida de los personajes?

¿O se transforma en un simple relator?, y los personajes cobran vida e imponen su impronta a la historia

¿Será el Cap I?, ¿continuará?

Hoy no tengo la respuesta–

Lector 1: ¿Pero de que depende la respuesta?, ¿Es algo filosófico?

Lector 2: ¿tendrá que ver por su visión de la vida?

El autor: No sean absurdos, es solo por el vil metal ; Que no parece tan vil, dado los amores que despierta

¿El miserable del editor querrá pagar por estás idioteces?.

Cap II

La dama y el vagabundo

Linda la exitosa escritora, estaba firmando autógrafos delante de la entrada del lujoso hotel donde se hizo la presentación de su nuevo libro

Dado el gentío reunido, era fácil prever que sería un éxito como sus anteriores best seller

Ella se sentía en su salsa ; ese era el mundo que soñó y al cual pudo llegar gracias a su amor por la literatura, a su talento como escritora y a su ambición

El orden de estás cosas las pondrá cada lector

Fama, dinero y la admiración de sus fans, era lo que siempre buscó

Estaba radiante, se sabía hermosa y admirada

Pero el amor que soñó, la vida se lo había negado

No era feliz, compartían su lecho, pero no sentía la necesidad de rascarle la espalda a ningún hombre

De pronto lo vio ; un vagabundo que la contemplaba con una mirada extraña ; le pareció que era una mezcla de adoración y alegría de verla

Sin pensarlo, un impulso la obligó ha acercársele

¿Que hacía un vagabundo ahí?; ¿Qué le podía importar la presentación de su nuevo futuro best seller?

Siguiendo el impulso, se acercó al vagabundo

¿Puedo ayudarlo?, le preguntó

Su voz sonó extrañamente dulce

Miré –le contestó Rubén bastante turbado– ; quisiera el resto de este libro y extendió las sucias hojas que llevaba consigo

Linda las tomó en sus manos y comprendió en seguida ; eran de un antiguo éxito suyo ; el primer capítulo de ¨Otros tiempos¨

Libro muy premiado

Lamento no poder complacerlo –le dijo al ciruja—

No tengo ningún ejemplar a mano

Pero puedo darle algún dinero para que pueda comprarse un poco de comida

Linda, no bien terminó de decir esto se arrepintió

La cara del ciruja se puso roja de la vergüenza

Balbuceando palabras sin sentido, el vagabundo comenzó a retirarse, moviéndose como desorientado

Linda tenía demudado el rostro ; había ofendido a ese hombre, que la miraba con adoración

Era habitual para ella que la adoraran, pero ese vagabundo transmitía algo totalmente diferente a lo que ella estaba acostumbrada

Linda estaba como desorientada

¿Que le podía importar a ella ese ciruja?

¿Por qué quiso correr detrás de él?

Lo vio irse y se recompuso como pudo

Olvidada totalmente donde y para que se hallaba ahí, llamó a uno de sus guarda espaldas y le ordenó –Siga a ese ciruja y averigüe donde para–

Giró sobre si misma y le ordenó a su secretaria ; –Matilde consígame un ejemplar de ¨Otros tiempos¨–

Matilde la miró llena de curiosidad, hubiera jurado que los habitualmente duros ojos de su jefa, estaban humedecidos

Parece que todavía es humana después de todo, pensó.

Pero a Linda una garra le oprimía el corazón.

*                            .

Rubén se alejó lo mas rápidamente que pudo, seguido a prudente distancia por el guardaespaldas

Deambuló por aquí y por allá  y decidió sentarse contra una pared a pedir limosna ; para ello colocó en el piso un viejo sombrero que traía

El guarda espaldas observó que al rato, como arrepentido de algo el vagabundo se levantó tomó el viejo sombrero y comenzó a caminar otra vez

Entró a un bar, luego a otro y al final a una pizzería, de la cual salió con una escoba en la mano y se puso a barrer la vereda

Después de barrerla aceptablemente, según él pensó, entró al local y al rato salió con varias empanadas y una botella de agua

Se lo veía radiante

El guarda espaldas, curioso, entró al local y preguntó sobre lo sucedido

El encargado le explicó: Ese vagabundo se ofreció para hacer cualquier trabajo a cambio de un poco de comida

Lo raro es que le ofrecimos una botella de cerveza y la rechazó ; pidió agua

Rápidamente el guardaespaldas se fue detrás del ciruja, cada vez estaba más curioso con ese vagabundo

Se le acercó lo bastante como para escucharlo canturrear

¨Eran sus ojos de cielo

eran llamas lindas

que anclaron mis sueños……¨

.       *       .

El autor: Estoy entregando el rosquete y sigo sin respuesta del editor y mi malaria aumenta

Lector 1: Lo que no aumenta es su talento

Lector 2: Tirémosle unos pesos, con la condición de que no escriba más

El autor: Si esto sigue así, no podré continuar

Como dice el tío Eulogio: ¨Cuando una anda de cola, todos los penes vienen de punta¨

Cap III

Matilde la secretaria de Linda, estaba cada vez mas extrañada

Su jefa parecía otra persona ; se la pasó leyendo el ejemplar de ¨Otros tiempos¨, que ella le había alcanzado

Hasta le había pedido por favor, por unas tareas que ella debía realizarle, algo totalmente inusual en ella.

Su jefa no era un mujer malvada ; solo era muy dura ; siempre pensó de ella, que en vez de corazón tenía un reloj cucu y una caja registradora

Matilde la quería a su manera y la respetaba más aun, pero como la conocía, sabia que cuando andaba en ¨esos días¨, mejor mantenerse lejos de ella.

Debo volver a leer ese libro, pensó ; tal vez ahí esté la clave del cambio

Tuvo a los hombres que quiso, y quiso muchos, lo de ella era meta palo y a la bolsa

Era una mujer pasional, pero nunca su corazón pareció ser alcanzado por el amor ; El amor por ella soñado

La Rampolla se hubiera sentido realizada de haberla conocido

Si ese vagabundo le llamó la atención, seguro debe ser que olió otra buena historia para un nuevo éxito suyo.

Matilde no podía imaginar ningún otro interés por ese pobre infeliz

Aunque bañadito podría ser interesante……

Pero no, a su jefa le gustaba exhibir a sus presas antes de patearlas y no sería algo razonable querer exhibir a ese atorrante.

.     *    .

Linda, mientras tanto esperaba el retorno de su guardaespaldas, no sabía por qué tardaba tanto y eso la impacientaba

Le iba a pedir que fuera donde se encontraba el vagabundo y le ofreciera trabajo en su mansión, para rastrillar el parque o cosas así

Estaba totalmente confundida, pero sabía que quería tenerlo cerca ; Seguro es solo curiosidad, pensó.

Un tonto nuevo capricho mío…..

Mientra tanto nuestro héroe ciruja, estaba totalmente en otra cosa

Se metió en una obra en construcción abandonada y se acostó arriba de unos cartones, se sentía satisfecho mientras se tapaba con unos diarios

Había comido mejor que en años y se fue quedando dormido ; Soñó que su vida estaba por cambiar.

**

No apareció ningún editor con los machacantes, aquí me planto.

Rubén Ardosain

***

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Un comentario en “El amor para un ciruja

  1. Pingback: Mis números al 4 de enero del 2015 | Ruben Ardosain

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