El Buzón de Leydi Torres pateó el tacho.

buzon 2

Le envié a su blog ¨Botellas al mar¨, mis condolencias por el luctuoso suceso, pero de acuerdo a las más rancias tradiciones cubanas todavía no apareció el comentario, a la espera que la policía del estado lo apruebe.

Amplío aquí el comentario:

Ante un deceso tan repentino, para mi al menos, de tu buzón, y aunque no puedo ir al velorio porque no me dan la Visa, me queda la típica curiosidad de saber cual fue la causa del deceso.

Espero que no haya sido de nada grave.

Es de desear que se haya ido a al cielo, no tengo porque suponer que haya sido un buzón lleno de pecados y las llamas del averno lo cocinen lentamente ante la mirada indiferente del malévolo.

*

Los buzones como las cajas fuertes siempre son sospechados de guardar secretos non santos, pero eso tal vez sea solo un mito popular.

El asunto aquí, es que Leydi lo sufre y creo que nadie sufriría por un mal buzón.

Quiero acompañar de alguna manera sus sentimientos, con estas sencillas letras de mi tío Eulogio que me parecen adecuadas a la ocasión.

¨Sus pestañas se cerraron… y el mundo sigue andando, sus mensajes que eran míos ya no lo serán más, se apagaron los ecos de su aviso sonoro y es cruel este silencio que me hace tanto mal

Fue mía la papelera tan repleta de dulzura de sus mensajes, que dieron a mis penas caricias de bondad, y ahora que lo evoco hundido en mi quebranto, las lágrimas pensadas se niegan a brotar, y no tengo el consuelo de poder llorar.

¡Por qué a sus envíos!

¡tan cruel quemó la vida!, ¡por qué esta mueca siniestra de la suerte!, Quise mantenerlo y más pudo el destino, ¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!

Yo sé que ahora vendrán caras extrañas con su limosna de alivio a mi tormento. Todo es mentira, mentira es el lamento

¡Hoy está solo mi corazón!

Como perros de presa las penas traicioneras, celando mi cariño galopaban detrás, y escondida en las aguas de su pestaña principal, la suerte agazapada marcaba su compás.

En vano yo alentaba febril una esperanza, clavó en mi carne viva sus garras el dolor ; y mientras en las calles en loca algarabía el carnaval del mundo gozaba y se reía, burlándose el destino me robó los mensajes de amor.

♣ Rubén Ardosain ♣

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Un comentario en “El Buzón de Leydi Torres pateó el tacho.

  1. Pingback: Mis números al 4 de enero del 2015 | Ruben Ardosain

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