La Muralla

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Otra historia de Rubén niño

No recuerdo cuantos años tenía, pero si recuerdo que por primera y última vez hasta ahora, encontré una muralla en mi camino, en mi vida

En ese momento no lo pensé tan así, simplemente las cosas pasaban, no recuerdo que me cuestionara porque pasaba lo que pasaba.

Simplemente iba por un camino que se cruzaba con otros caminos, había derivaciones de ese camino, había otros caminos

Yo iba por uno, como podría tal vez ir por otro

Pero apareció la Muralla

De repente, porque si, sin aviso

Bloqueaba mi paso y mi vista, bloqueaba todo

Me paralizó

La Muralla fue la tabla del 7

La maldita tabla del 7

Mi vida discurría en una pobreza sin dramas ; ¿Por qué no iba a ser pobre?

Estaba todo fenómeno, era totalmente feliz

Hasta la tabla del 6, pasaron por mi mente sin pena ni gloria, no merecieron mi atención

Pero de sopetón apareció esa absurda tabla del 7 ; totalmente ilógica, estúpida y detestable tabla del 7

¿Quien pudo haber inventado ese engendro?

Mi mente se nubló y casi caí en la desesperación, ¿con quien hablar de ese problema?

Tomé conciencia ahí, que yo era solo un chico de la calle, o por lo menos así me sentía, ya que ahí pasaba la mayor parte de mis horas y de mis días, salvo las que pasaba en el colegio

Solo, absolutamente solo, frente a esa Muralla que la veía infranqueable.

Y un buen día llegó la hora de la verdad, me llamaron al frente.

Caminé por el corredor de la muerte, que es el pasillo entre dos filas de bancos, el que conduce al frente irremediablemente

No importa lo que tardemos, ahí terminamos

Nunca conocí la piedad ahí, ni para mí ni para nadie

Solo transpiración, boca seca, tartamudeos, ojos desorbitados, miradas perdidas y tembleques

Si la hubiera sabido seguro hubiera cantado :

¨Cuando estén secas las pilas

de todos los timbres que vos apretas

buscando un pecho materno

donde ponerte a llorar¨.

Una voz impiadosa ordenó:

–Diga la tabla del 7–

Una voz que no era mía comenzó a recitarla lentamente, muy lentamente

Yo la escuchaba y de pronto la reconocí ; era mi voz y comencé a acelerar la respuesta y al fin terminé.

Se hizo el silencio por unos interminables instantes, y al fin llegó la sentencia

–Muy bien, puede sentarse–

Creo que volví a mi banco con la expresión típica en mí de: ¨Giles, ¿que otra cosa esperaban?

Lo que sigue en ese momento no lo razone así ; pero creo que así sucedió

La Muralla desapareció tan de repente como apareció

Los caminos, se transformaron en un único camino que se perdía en el horizonte

Una descarga de endorfinas, supongo lleno mi cuerpo, porque me sentí poderoso, invencible

Ya nada ni nadie me podría detener

Evocándolo, creo que era sensual la sensación de poder que me invadió

El mundo y todo lo que en el hay, me pertenece ; Ese era el sentimiento

Creo que sin duda y viéndolo a la distancia, mi vida cambió en ese momento

Había nacido (LG)

♣ Rubén Ardosain ♣

 

 

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Un comentario en “La Muralla

  1. Pingback: Mis números al 4 de enero del 2015 | Ruben Ardosain

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