La historia de Rubén (LG) VI

                              ¨Historias de bribones I¨

De la fantástica saga de ¨Rubén (LG), el viajero del tiempo¨

Cap 1

El hombre con sombrero de ala caída sobre un ojo, bufanda cubriéndole la mitad de la cara, solo sus ojos, grises y penetrantes se alcanzaban a vislumbrar.

Un grueso impermeable gris oscuro lo cubría, el conjunto era intranquilizador

Se movía en la negrura de la noche bajo la persistente garúa, que le daba al ambiente un aire fantasmal.

Se paró frente a un portal, y llamó con una mano de bronce aplicada en el, sus golpes resonaron lúgubres en la noche, tenían una secuencia particular.

Se abrió una mirilla y unos ojos rasgados lo observaron durante unos instantes ; el portal se abrió inmediatamente.

Un hombre de rasgos orientales apareció en la recepción y se inclinó en señal de respeto ; maestro en que puedo servirle …..

Quiero ver a Lee won, el me llamó

El oriental se inclinó nuevamente y lo condujo a una habitación semi oculta en la penumbra, el visitante se quitó el abrigo y esperó ; estaba decorada al estilo chino tradicional.

Al cabo de algún tiempo un oriental gigantesco, mas de 1,90 y mas de 100 Kg. de peso y de claro origen chino, hizo su aparición.

Se miraron y el chino recién entrado inclinó su cabeza en señal de respeto frente a Kwai Chan ; el recién llegado ; que devolvió el saludo, de la misma forma.

Lee Won, manejaba el negocio de las apuestas clandestinas a la que eran tan afectos los chinos ; Apostaban hasta en carreras de cucarachas.

Me mandaste llamar, las palabras de Kwai Chan fueron pronunciadas en perfecto Mandarín ; el gigante chino, asintió con su cabeza.

Es por lo de las Tríadas, esas mafias chinas, a mis compatriotas los tienen a mal traer, aclaró.

Kwai Chan los conocía perfectamente.

Eran asesinos impiadosos y muy eficientes.

Sabés que cada familia tiene su negocio, continuó Lee Won y que están organizados en cooperativas ; Pero los miembros de las triadas, más exactamente los continuadores del terrible Fu Chu, ahora llamados Tongs, los tienen amenazados ; les quieren cobrar protección y además ser sus proveedores, entre otros artículos, de drogas.

Esas familias, son muy laboriosas, y se esfuerzan por darles la máxima educación a sus hijos, pero los Tongs son asesinos y los tienen amedrentados.

Conocemos algunos, pero no quienes son sus jefes.

Pero si sabemos que vos los conoces y no se meten contigo.

Quería pedirte viejo amigo, que nos deshagas de ellos.

Kwai Chan lo miró en silencio, su abuelo materno era chino, el tenia mucho respeto por esa comunidad tan esforzada.

Las tríadas chinas eran ciertamente peligrosas, pero con el no se metían.

No podía desoír un pedido de su amigo Lee Won, aunque esto trajera consecuencias graves para el.

Meditó unos instantes y contestó ; veré que puedo hacer.

Lee Won sonrió, esa respuesta en Kwai Chan era una aceptación incondicional de su pedido.

Las tríadas , tendrían de que preocuparse.

Kwai Chan, el miembro de rasgos orientales aunque muy suavizados de la familia de Rubén (LG) ; mantenía los ojos grises tradicionales.

El a diferencia de su primo el solitario Rubén, era un hombre mas de acción, vivía siempre al borde de la ley , sin quedar muy claro de que lado, pero no solía tener problemas con ninguno de los dos lados, ambos lo consideraban, como del suyo.

Cap 2

Mientras caminaba por la oscura noche de regreso a su Dto. Recordó el último encuentro con su primo ; estos encuentros eran muy agradables para el ; su primo, era un alma inquieta, se dedicaba a las cosas mas extravagantes, esto claro, es mirándolas desde el punto de vista de Kwai Chan. Aunque en algo coincidían ; ambos eran bribones.

En ese encuentro, lo halló cambiado, sin poder determinar en que ; por momentos le pareció, por sus palabras y sus actitudes que estaba enamorado, cosa normal en otro, pero no en el ; pero también estaba su mirada….. Mostraba el vació absoluto, sus ojos eran un pozo gris sin fondo, y a su vez de una dureza inusual, casi le pareció otra persona. Sufría sin duda.

Los ojos son los transductores que mas nos permiten acercarnos a la esencia de un humano, estos no pueden mentir ni escabullir nada a una mirada experta.

Lo que no cambió fue su fría capacidad de análisis, y eso era lo que justamente Kwai Chan más apreciaba y buscaba.

El problema que tenía entre sus manos ahora, ameritaba esa capacidad de análisis.

Los Tongs eran asesinos muy peligrosos, impiadosos, disciplinados y verticalistas, y esta era la cosa que quería explotar Kwai Chan.

Ser disciplinados y verticalistas era muy bueno para la organización, siempre y cuando hubiera un jefe poderoso ; pero en caso de acefalía, se volvía una contra muy grande, estos jefes no suelen dejar delfines, mas bien tienden a eliminar a cualquiera que se perfile como tal.

Las Tríadas no estaban organizadas como la mafia italiana a través de familias que tenían sus herederos. En las tríadas había siempre un ganador y un muerto.

Debía eliminar al jefe, pero no era fácil acercarse y poder eliminarlo ; y aun así, se pondría a toda la banda en contra y los chinos no olvidan nunca a su enemigo.

Simplemente Kwai Chan seria asesinado de una forma u otra.

El esto lo sabía y por supuesto no estaba de acuerdo para nada, amaba la vida y disfrutaba de ponerla en peligro ; pero claramente no era un suicida.

Continuó el camino a su Dto. de la calle Olazábal, en el barrio de Belgrano a pocas cuadras del barrio chino, cercano a las vías del ferrocarril ramal Tigre ; que es donde se desarrolló la reunión con su amigo Lee Won.

Mañana visitaría a su solitario primo en el gran Bs. As ; Le expondría el problema y ver si juntos llegaban a una solución ; no era la primera vez que lo hacia, su primo jamás preguntaba nada y no volvía a referirse al tema, era un asesor perfecto.

El tenía su mundo y respetaba el de los demás ; había ciertas fronteras que nunca cruzaba.

Recordó la casa de su primo, una casi imperceptible sonrisa se dibujó en su rostro, siempre le pareció mágica ; verdaderamente disfrutaba sus poco frecuentes visitas ; su primo el solitario Rubén, también era un sibarita en sus gustos, sus Syrah de cosechas y bodegas cuidadosamente elegidas, eran un placer para Kwai Chan. Simplemente nunca encontró otros igual.

Cuando el anunciaba su visita ; cosa que no hacía muy seguido ; su primo siempre escogía con cuidado alguna, que habría un par de horas antes de tomarlo, para como el decía. …aclimatarlo y suavizarlo….

Ciertamente había cariño en las relaciones entre ambos, claro que al estilo Rubén ; nada muy demostrativo, solo pequeños gestos.

Las reuniones solían durar horas ; primero se hablaba de generalidades y luego su primo le confiaba algunos de sus nuevos proyectos, que cuando Kwai Chan los escuchaba, casi temblaba, porque sabia en que cosas solían terminar………

Cap 3

Sentía lástima por los vecinos de su primo, pero se cuidaba de decir nada, dado el entusiasmo mostrado por este en cada proyecto y la buena fe que lo animaba.

Luego de varios exquisitos bocados y algunos vasos de vino, Kwai Chan solía contar el propósito de su visita.

Le expuso con claridad y rapidez el problema ; el pedido de Lee Won, la características de lo Tongs, y su propio punto de vista en cuanto por donde podría pasar la solución. Solución que no era eterna, pero permitiría ganar por lo menos 2 años, dado que comenzarían las luchas intestinas y se producirían divisiones ; luego se vería.

Rubén escuchó en silencio y se quedo meditando.

Preguntó …….. ¿ Hay una sola mafia china en la zona y alrededores o hay más ?

Kwai Chan, respondió rápido …. Hay por lo menos 3 ; y son acérrimos enemigos entre si ; controlan diversos territorios y distintos tipos de negocios ; pero siempre dentro de la comunidad china.

¿Como se distinguen entre ellos ? continuó preguntando Rubén.

La respuesta de Kwai Chan, no se hizo esperar ; por tatuajes, por el color de sus dragones y algún otro ornamento ; siempre de oro.

No es fácil darse cuenta para las miradas de los que no pertenecen a la comunidad ; solo se destacan a las miradas expertas.

Rubén observó a su primo con renovada atención. Pensó que con muy pocos cambios, podía pasar por un chino original, hasta tenia el pelo negro y duro de los chinos. Solo los ojos desentonaban, eran muy de su familia, grises ; pero era corregible con un par de anteojos y maquillaje.

Pensó unos momentos y le dijo a su primo ; creo que debes elegir a la mafia que tenga mas probabilidades de quedarse con el territorio de los Tongs o con la que exista mas rivalidad, copiar sus signos de pertenencia, esconderlos en tu ropa , maquillarte adecuadamente para que no te puedan reconocer y deberás acceder de alguna manera al jefe Tongs y antes de eliminarlo ponerte las señales identificadoras de sus enemigos, luego debes huir. No sabrán de vos, no te perseguirán.

Simplemente comenzará una guerra entre ellos y tal vez otras comunidades chinas tengan también un poco de paz y seguridad durante un tiempo ; incluso la policía pueda hacer algo mas para desbaratarlos.

Con rapidez y sencillez, continuó Rubén exponiendo los detalles de su plan.

Kwai Chan lo observo unos instantes meditando la sugerencia ; supo que no habría otro plan mejor, era arriesgado pero posible. La mente de su primo continuaba aceitada como siempre.

Continuaron comentando detalles generales de la operación .

Habían subido al primer piso, donde en una de las habitaciones Rubén solía trabajar en su notebook ; la casa tenia WI FI, pero el prefería hacerlo siempre sobre el secreter de algarrobo y en ese momento la máquina pasaba música ; lo extraño era que siempre pasaba el mismo tema ; una hermosa voz de mujer repetía ; ¨ven a mi…ven a mi…..seduce con cuidado a esta mujer¨.

Nada preguntó, no era costumbre de la familia hacerlo, pero comprendió algunas rarezas de su primo últimamente ; rarezas que quedaron plenamente justificadas, no era para menos ; esa voz estaba cargada de magia.

Observó con atención a su primo ; pareció por un instante quedar como hipnotizado con ella y lo hizo vacilar un instante. Con más voluntad que ganas, se rehízo y continuó en lo que estaba.

Ya en la máquina, Rubén detalló el plan punto por punto, con la precisión habitual en el ; discutieron un par de detalles y Kwai Chan los memorizó cuidadosamente.

Estaba listo para la acción.

Cap 4

Antes de retirarse se dieron un fuerte abrazo.

Abajo lo esperaba su auto, un modelo de los 90 nada llamativo, pero en su interior albergaba un pura sangre, un motor Alfa Romeo V6 de 3 litros, sobrealimentado, pensó, nunca se sabe cuando se lo pueda necesitar ; estaba estacionado junto a la nave de su primo ; un auto gigante de 5 mts de largo y 200 Hp de potencia ; otro pura sangre sin duda.

A la mañana siguiente, se dedicó a llamar a una serie de contactos y averiguar ciertas cosas ; le encargó a su amigo Lee Won que le consiguiera una serie de objetos entre ellos un dibujo de los tatuajes de las distintas mafias chinas.

En 48 horas tenia en su poder todo el material necesario.

Se hizo una serie de retoques en su cara y cubrió su cabeza con una gorra del tipo que se usa en el golf. Se calzo anteojos con vidrios algo oscuros, tomo de un cajón disimulado en un placar una pistola PPK Walter, pequeña pero muy confiable en su uso, la guardó en una pistolera montada en su cinturón y ubicada en la parte posterior de su cuerpo. Salió de su Dto. y se dirigió a la estación Belgrano “C” del tren, para dirigirse a la terminal del Retiro.

De allí y bajando por la calle San Martín, a la que consideró mas conveniente a sus propósitos, ya que la gente que por ahí transita lo hacia metida en sus propios problemas y no suele mirar a nadie, como si lo hace la gente que transita por la calle Florida.

Caminó hasta la calle Rivadavia en el micro centro, casi frente al antiguo local del bazar ingles Wright.

Se desplazaba por la vereda opuesta a la del bazar, observando con cuidado una entrada a un viejo edificio ; como no viera nada que le pareciera sospechoso y la entrada pasaba totalmente desapercibida a los pocos transeúntes que había ; se escabullo rápidamente dentro del zaguán, se encontró con una empinada escalera que bajaba casi en espiral, no se veía a nadie.

Comenzó a bajar los escalones procurando no hacer ruido, a los costados de la estrecha escalera, comenzaron a aparecer carteles de propaganda de una supuesta escuela de magia china, que funcionaría en ese lugar.

Obviamente una fachada ; ese lugar era el cuartel general de los Tongs.

Estaba reconociendo el terreno, el día anterior había enviado a un informante que le debía algunos favores, el cual disfrazado de vendedor ambulante, se había adentrado por el mismo lugar, no habiendo encontrado a nadie, todo terminaba en una puerta, cerrada y de apariencia blindada.

La información que le proporcionara su espía era buena.

Kwai Chan, era muy desconfiado, por eso había ido personalmente a verificar todo. El estaba convencido, que eso era lo que lo mantenía vivo.

Satisfecho con la primera incursión al lugar donde debía ejecutar el plan trazado, se retiró con sumo cuidado.

Esa noche ya en su Dto., Kwai Chan repasó los detalles del plan, había comprado un poco de Chau fan, al cual acompañaba con champagne extra dulce, su querido primo Rubén, nunca lo aprobaría ; suspiró resignado ; reconocía que era un poco hereje, pero bueno así eran las cosas.

En el se mezclaban dos culturas bien diferenciadas, y terminaban ocurriendo estas cosas.

El plan pergeñado por su primo era arriesgado sin duda, pero Kwai Chan lo sabia perfecto ; Rubén rara vez se equivocaba en las cosas del intelecto, pero era un imbecil redomado en las cosas del querer.

Cap 5

Temió por el, no estaba preparado para sufrir esa clase de reveses. Era muy inocente.

Le deseo suerte.¿Como sería ella?; no lo sabía ; No fue nunca eso algo que le preocupara a su primo ; El siempre pareció adivinar y preferir otras cosas en ellas ; pero era también una cuestión de suerte, y la suerte que es mujer….. Mejor no pensar ; su primo tenía su propio ángel guardián.

Volvió a concentrarse en que consistía el plan ; muy simple, era sacar a las ratas de la madriguera.

Había comprobado que la puerta blindada, no era hermética hasta el suelo….

Debía volver con un bidón grande de gasoil y derramarlo por debajo de la puerta, empapar unos trapos, prenderles fuego, lanzar unas bombas de humo y llamar a los bomberos.

Cuando Lin Chow el jefe y las otras ratas escaparan en medio del caos generalizado; el convenientemente disfrazado lo eliminaría sin llamar mucho la atención ; colocando un silenciador en su PPK Walter, asegurándose que se vieran los símbolos correspondientes de la otra mafia en su persona y aprovechando el pánico inicial ; desaparecer en medio del gentío que seguramente se iba a reunir en la zona.

Simple, eficaz, mortífero ; así era su primo Rubén, la fría máquina de analizar como solía llamarlo él ; se alegró de tenerlo de su lado.

Conclusión.

Una semana después y ya desatada la guerra entre las mafias chinas, Lee Won invitaba con una taza de te verde a Kwai Chan ; ambos estaban distendidos.

No se como agradecerte decía Lee Won a Kwai Chan .

Nada debes agradecer, somos amigos. Tú barrio y tu gente de alguna también mía, estará tranquila por un largo tiempo.

La droga que mata a los jóvenes de todas las razas, estará ausente del barrio, mientras vos y yo permanezcamos vigilantes.

Fin de la  ¨Historia de bribones I¨ ; Continúa en ¨Yo, el jurado¨

                                  ***                                

♣ Rubén Ardosain ♣

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Un comentario en “La historia de Rubén (LG) VI

  1. Pingback: Mis números al 4 de enero del 2015 | Ruben Ardosain

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